Cuando viajo a otras ciudades siempre pienso en las características de Madrid y las comparo. Este fin de semana pasado, viajé a Lisboa y estuve pensando en cómo la configuración es muy similar a la de Madrid. Esto puede ser cierto para todas las ciudades europeas, pero especialmente para la ibérica. Creo que una de las partes más importantes y únicas de Madrid es el arte antiguo. En Lisboa, el arte callejero moderno parece ser el más celebrado. Pero en Madrid, nuestro acceso a obras de arte famosas supera a muchas otras ciudades. También creo que la historia de Madrid es más accesible. Por ejemplo, los diferentes barrios de Madrid tienen su propia historia, con nombres geniales como “Barrio de las Letras” y “Malasaña”, y hay fragmentos de historia repartidos por toda la ciudad. Si bien disfruto viviendo en Madrid, hay algunas cosas que le faltan. Primero, desearía que la ciudad estuviera más cerca del mar, un río o un lago. En segundo, me gustaría que Madrid tuviera un sitio de renombre mundial, como la Torre Eifel. A pesar de lo que le falta a Madrid, lo compensa en encanto e historia y vitalidad.