{"id":233,"date":"2015-06-28T13:41:12","date_gmt":"2015-06-28T17:41:12","guid":{"rendered":"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/?page_id=233"},"modified":"2015-07-02T09:05:05","modified_gmt":"2015-07-02T13:05:05","slug":"cuentos-de-madrid","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/explorando-la-ciudad\/cuentos-de-madrid\/","title":{"rendered":"Cuentos de Madrid"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hemos escrito ocho historias de ficci\u00f3n ambientadas en Madrid, \u00bfquieres leerlas?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">El Chico Misterioso<\/span> <\/strong>(AUTORA: <a href=\"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/mi-rincon\/sara\/\" title=\"Sara\" target=\"_blank\">Sara<\/a>)<\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez una ni\u00f1a peque\u00f1a a quien le gustaba cantar. Viv\u00eda en Madrid y le encantaba cantar todos los d\u00edas, especialmente en la calle. Pero un d\u00eda, cuando cantaba en la calle, vio a un chico con su madre. El chico ten\u00eda el pelo casta\u00f1o, una camisa roja, pantalones azules y zapatillas de deporte de color naranja. Pero, lo m\u00e1s importante, ese chico ten\u00eda una peque\u00f1a guitarra. Este chico la puso de buen humor.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a, Bea, corri\u00f3 por las escaleras buscando a su madre\u00a0y, cuando la encontr\u00f3, le dijo: \u201cMadre he visto un chico en la calle con una peque\u00f1a guitarra\u201d. Toda su vida, Bea hab\u00eda querido encontrar un amigo al que le gustara tocar la guitarra mientras cantaba. A pesar de que era joven, sab\u00eda que quer\u00eda cantar profesionalmente.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la escuela, Bea y su madre fueron al supermercado y estaban comprando cuando, por segunda vez, Bea vio al chico de la calle. Ella le agarr\u00f3 el brazo a su madre y dijo: \u201c\u00a1Mam\u00e1, ese es el chico de la calle!\u201d Cuando su madre mir\u00f3, el chico no ten\u00eda una guitarra y la madre no cre\u00eda que fuera el mismo chico, adem\u00e1s, la madre de Bea no quer\u00eda buscar otros chicos cuando estaban de compras.<\/p>\n<p>Los cinco a\u00f1os siguientes, Bea busc\u00f3 a este chico. Todos los d\u00edas iba a ver si lo ve\u00eda. Su madre se olvid\u00f3 de \u00e9l, pero nunca lo har\u00eda Bea.<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s, cuando Bea decidi\u00f3 ir a la universidad en Madrid, su madre estaba muy contenta. El primer d\u00eda en la universidad, Bea vio un chico que resaltaba, pero no sab\u00eda por qu\u00e9. El chico, quiero decir, el hombre, ten\u00eda una guitarra y Bea, que segu\u00eda queriendo cantar, camin\u00f3 hacia el hombre y la mir\u00f3 a los ojos y en ese momento, el mundo cambi\u00f3 para Bea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Lleno de Colores<\/span><\/strong> (AUTORA: <a href=\"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/mi-rincon\/brianna-2\/\" title=\"Brianna\" target=\"_blank\">Brianna<\/a>)<\/p>\n<p>Para Isabel, el mundo era negro y blanco. Ella solo pod\u00eda ver los arboles en el parque, las flores en el jard\u00edn, la ropa en el escaparate, todo en sombras de gris. Debido a esta aflicci\u00f3n, el mundo era sombr\u00edo para Isabel, le molestaba no ser como las otras chicas.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, Isabel decidi\u00f3 cambiar su vida y su rutina, a pesar de su enfermedad. Empac\u00f3 sus maletas, y viaj\u00f3 a un lugar acera del que hab\u00eda o\u00eddo historias. Era un lugar lleno de vida y felicidad, un lugar que se llama Madrid. Despu\u00e9s de llegar, de inmediato Isabel supo que algo era diferente. Vio un perro que asustaba a una bandada de palomas en los \u00e1rboles, y sus graznidos volv\u00edan las hojas de las ramas de un verde vibrante. Cuando ella sigui\u00f3 caminando por el Paseo del Prado, hab\u00eda una fuente, se llama Fuente de Neptuno, cuyas aguas azules convert\u00edan la piedra a su alrededor en el color del caf\u00e9 claro. A Isabel le encantaba poder ver los colores nuevos. Sin embargo, todav\u00eda no pod\u00eda ver todo lo que todo el mundo pod\u00eda ver. Hasta que el mundo estuviera claro para ella, Isabel no ser\u00eda feliz.<\/p>\n<p>Antes de que ella entrara en la casa para pasar la noche, un hombre la detuvo en la calle. Isabel estaba muy cansada, pero ten\u00eda un coraz\u00f3n simp\u00e1tico y por eso, escuch\u00f3 al hombre. \u00c9l cant\u00f3 y toc\u00f3 una canci\u00f3n de amor con su guitarra de flamenco. A ella la inspiraba que el hombre tocara una m\u00fasica tan dulce, que llor\u00f3 l\u00e1grimas de felicidad. Cuando sus l\u00e1grimas ca\u00edan a la tierra, el mundo se transformaba para ella, e Isabel pod\u00eda ver todos los colores. Estaba muy emocionada por su nueva vida, y agradec\u00eda a Madrid por hab\u00e9rsela dado. Tambi\u00e9n, a Isabel le excitaba ayudar a otras personas para llenar sus vidas de colores.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">El d\u00eda que no quiero recordar<\/span><\/strong> (AUTORA: <a href=\"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/mi-rincon\/natalie\/\" title=\"Natalie\" target=\"_blank\">Natalie<\/a>)<\/p>\n<p>Hace dos meses dej\u00e9 mi casa en los Estados Unidos y me mud\u00e9 a Madrid para empezar mi nuevo trabajo. No he conocido a muchos amigos aqu\u00ed, as\u00ed que cuando mi vecino me pidi\u00f3 una cita, estaba muy emocionada por la oportunidad de conocer a alguien nuevo. Antes de salir, pas\u00e9 dos horas maquill\u00e1ndome, pint\u00e1ndome las u\u00f1as y eligiendo el vestido perfecto. Me gusta llevar vestidos elegantes, tacones y joyas porque me hace sentir como una reina.<\/p>\n<p>A las 8 de la tarde, recib\u00ed un mensaje de texto de Mateo que dec\u00eda: &#8220;Ven a la entrada de nuestro edificio de apartamentos&#8221;. Cuando entr\u00e9 en la planta baja, vi a Mateo cerca de la puerta y llevaba un traje blanco y zapatos anaranjados. Si eso no fuera suficientemente malo, tuvimos que coger el metro hasta el restaurante porque \u00e9l no quer\u00eda gastar dinero en gasolina para su coche.<\/p>\n<p>En cualquier caso, la reserva en el restaurante era a las nueve y media, as\u00ed que decidimos caminar por el Retiro, en el tiempo que ten\u00edamos que esperar. En cuanto entramos en el parque, empez\u00f3 a llover. No llevaba paraguas ni impermeable. Me puso de mal humor caminar por el barro con mis tacones nuevos. En vez de tratar de encontrar un lugar seguro para escapar de la lluvia, Mateo comenz\u00f3 a correr y saltar en los charcos. Muy pronto, su traje blanco estaba cubierto de manchas marrones. Camin\u00e9 r\u00e1pidamente hasta la salida del parque y llam\u00e9 un taxi. En ese momento, estaba lista para irme a casa.<\/p>\n<p>Mateo entr\u00f3 en el taxi conmigo e insisti\u00f3 en que fu\u00e9ramos al restaurante. La \u00fanica raz\u00f3n por la que no sal\u00ed del taxi fue porque \u00e9l me dijo que el restaurante era italiano y estaba en Chueca. \u00a1Me encanta comer raviolis! El restaurante en el que comimos era muy diferente de la descripci\u00f3n de Mateo. Era peque\u00f1o, oscuro y ol\u00eda a queso viejo. Me puso enferma sentarme en el restaurante con Mateo, pero no hab\u00eda comido nada desde el desayuno y estaba muriendo de hambre.<\/p>\n<p>Para resumir mi cita, me enferm\u00e9 debido a la comida y me pas\u00e9 los siguientes tres d\u00edas en la cama. \u00a1Estoy segura de que fue la peor cita de mi vida!<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">El poder de las gemelas<\/span><\/strong> (AUTORA: <a href=\"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/mi-rincon\/molly-2\/\" title=\"Molly\" target=\"_blank\">Molly<\/a>)<\/p>\n<p>Yo soy Laura y tengo una gemela id\u00e9ntica, Ana. En el pasado, nos gustaba bromear con personas que no nos conoc\u00edan y que no sab\u00edan que somos gemelas. Cuando est\u00e1bamos en la escuela secundaria, especialmente el D\u00eda de los Inocentes, a Ana y a m\u00ed nos encantaba asistir a la clase de la otra hasta que los profesores se dieron cuenta de lo que pasaba. Cuando alguien nos preguntaba si podr\u00edamos leer la mente de la otra gemela, siempre pod\u00edamos porque sabemos la lengua de las se\u00f1as y hac\u00edamos una se\u00f1a por debajo la mesa para decir algo. Cuando ten\u00eda quince a\u00f1os, di una presentaci\u00f3n sobre las gemelas. Ana se visti\u00f3 con mi ropa y se puso el maquillaje como yo. Ella dio la introducci\u00f3n y en cuanto hizo esto, aparec\u00ed en la plataforma y todas las personas se pusieron de buen humor al vernos juntas y empezaron a re\u00edrse. Un d\u00eda, gastamos un broma a los turistas de Madrid. Le ped\u00ed una foto a un turista y m\u00e1s lejos, Ana le pidi\u00f3 una foto al mismo turista. Mi broma favorita fue cuando Ana y yo empezamos en una escuela nueva y nadie nos conoc\u00eda. Nos vestimos con la misma ropa y Ana fue a hablar con nuestros nuevos condisc\u00edpulos y yo fui a la puerta trasera de la escuela para esconderme. Cuando los estudiantes empezaron a caminar hacia la puerta, Ana dijo que se hab\u00eda olvidado la mochila en el otro lado del patio, en voz muy alta para que yo la oyera. Corri\u00f3 para ir a buscarla, corriendo fuera de la vista de los estudiantes. Todav\u00eda estaban mirando hacia donde iba ella, y emerg\u00ed de la puerta principal, sin aliento y agarrando una mochila id\u00e9ntica. Les gustaba contar esta historia durante a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">El M\u00fasico Callejero<\/span><\/strong> (AUTOR: <a href=\"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/mi-rincon\/jake-3\/\" title=\"Jake\" target=\"_blank\">Jake<\/a>)<\/p>\n<p>A pesar de que, generalmente, no ten\u00eda buena suerte all\u00ed, a Jaffer le gustaba mucho poner a prueba sus habilidades en la l\u00ednea cinco del metro de Madrid. Pasaba por el centro de la ciudad, cruzando las estaciones de Chueca, Gran V\u00eda y \u00d3pera, y eso significaba la posibilidad de las multitudes de personas, as\u00ed que \u00bfpor qu\u00e9 no? Pero le dio pena usar su guitarra para ganar dinero.\u00a0\u00a0 Si fuera su elecci\u00f3n, la tocar\u00eda en el metro cada d\u00eda, solamente porque le encantaba tocar, pero despu\u00e9s de perder su trabajo como ingeniero de software, necesitaba una manera para mantenerse. Y por consiguiente, en contra de sus deseos, empez\u00f3 a usar el instrumento, su querido amigo, para lo que era, en su mente, un prop\u00f3sito mal\u00e9volo. Tuvo que hacer lo que ten\u00eda que hacer.<\/p>\n<p>Era un d\u00eda caluroso de junio cuando la vida de Jaffer cambi\u00f3 para mejor. En cuanto dejaba de tocar la guitarra cada d\u00eda, caminaba, en un intento de ahorrar dinero, de la estaci\u00f3n de Gran V\u00eda a su casa en Lavapi\u00e9s, a pesar de que ciertamente le molestaba someterse al calor. Ese d\u00eda, sin embargo, antes de llegar a casa, iba a estar agradecido de haber decidido ahorrar sus euros.<\/p>\n<p>Cuando se baj\u00f3 del metro y sali\u00f3 a la calle, lo par\u00f3 un hombre con una camisa verde. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tocas en una ciudad que no te lo agradece?\u00bb, dijo con una voz muy severa. \u00abSabes que eres mejor que lo que Madrid te da\u00bb. Jaffer estaba muy sorprendido. <em>\u00bfQui\u00e9n es este hombre?<\/em>, pens\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abLo siento, pero, \u00bfte conozco?\u00bb, dijo timid\u00edsimamente.<\/p>\n<p>\u00abNo, Jaffer\u00bb, murmur\u00f3 bajando el volumen de su voz, \u00abpero no te importa. Necesitas estar en una ciudad que comprenda tu talento. Y esa es la raz\u00f3n por la que necesitas esto\u00bb. El hombre mostr\u00f3 a Jaffer su mano, donde hab\u00eda un pedazo de papel. A\u00fan muy nervioso, teniendo miedo por su vida, Jaffer le arrebat\u00f3 el papel y corri\u00f3 r\u00e1pidamente todo el camino a casa, sin echar un vistazo detr\u00e1s de \u00e9l. Cuando mir\u00f3 lo que agarraba en su mano, estaba viendo un billete de avi\u00f3n. A Dubl\u00edn. <em>Pero, \u00bfpor qu\u00e9?<\/em>, se pregunt\u00f3, <em>\u00bfqu\u00e9 significa?<\/em><\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, argument\u00f3 que fue un signo de que su tiempo en Madrid hab\u00eda terminado. No estaba seguro de la raz\u00f3n que le empuj\u00f3 a usar su billete, pero sin un trabajo real, y con la oportunidad de viajar a una ciudad conocida por su comunidad de m\u00fasicos callejeros, dijo que no abandonaba nada que valiera nada en Madrid. Pero, despu\u00e9s de llegar a Dubl\u00edn, nunca se pregunt\u00f3 por el prop\u00f3sito del hombre de la camisa verde. \u00abAparentemente, vio algo dentro de m\u00ed\u00bb, dec\u00eda Jaffer, \u00aby por eso, hay algo que tengo que lograr aqu\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Perdido en Retiro<\/span><\/strong> (AUTORA: <a href=\"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/mi-rincon\/jane\/\" title=\"Jane\" target=\"_blank\">Jane<\/a>)<\/p>\n<p>Mi madre y yo fuimos al parque del Retiro un d\u00eda de verano muy caluroso. Me encanta este parque y cuando sea mayor y tenga una familia, llevar\u00e9 a mis hijos all\u00ed. Mis padres me compraron patines nuevos por mi cumplea\u00f1os la semana pasada y finalmente los prob\u00e9 en el parque. En cuanto los abr\u00ed, supe que quer\u00eda disfrutar de ellos en el Retiro.<\/p>\n<p>Yo estaba pasando por El Palacio de Cristal cuando vi la tortuga m\u00e1s grande que he visto en mi vida fuera del camino. Mi mam\u00e1 estaba hablando por tel\u00e9fono detr\u00e1s de m\u00ed, pero decid\u00ed que estar\u00eda bien que mirara la tortuga. Su caparaz\u00f3n ten\u00eda un patr\u00f3n interesante, parec\u00eda una cara. Estaba caminando hacia una manzana que alguien deb\u00eda de haber tirado en la hierba. Me dio pena pensar en dejar a la tortuga sola. La recog\u00ed en mis brazos y volv\u00ed al camino en busca de mi mam\u00e1. \u00a1Pero no pude encontrarla! Me dio miedo no poder encontrarla.<\/p>\n<p>Con la tortuga en mis brazos, busqu\u00e9 fren\u00e9ticamente a mi mam\u00e1. Pas\u00e9 la Fuente del \u00c1ngel Ca\u00eddo e incluso la feria del libro, pero no pude encontrar a mi mam\u00e1. Despu\u00e9s de mucho tiempo, decid\u00ed ir al estanque. Quiz\u00e1s mi madre estar\u00eda esper\u00e1ndome all\u00ed. Cuando yo estaba esperando por el agua, o\u00ed una voz familiar gritando mi nombre. Me di la vuelta y vi a mi madre corriendo hacia m\u00ed. Ella me abraz\u00f3, con la tortuga en medio de nosotros.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de calmarnos, le dije a mi madre: \u201cme gusta esta tortuga, \u00bfpuedo tenerla?\u201d Ella s\u00f3lo sonri\u00f3 y seguimos caminando a casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">La Paradoja del Estudiante<\/span><\/strong> (AUTOR: <a href=\"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/mi-rincon\/john-2\/\" title=\"John\" target=\"_blank\">John<\/a>)<\/p>\n<p>Hab\u00eda un estudiante, hace much\u00edsimos a\u00f1os, que estudi\u00f3 en Madrid durante el verano. \u00c9l asist\u00eda a la Universidad de Boston y, por eso, todos los veranos eran muy largos. Estaba muy emocionado por tener la oportunidad de aprender, vivir, divertirse, y conocer a la gente y a la cultura de un pa\u00eds diferente, todo mientras consegu\u00eda cr\u00e9dito para su especialidad en la universidad. Pero lo que no sab\u00eda el estudiante, es que dada la cantidad de tarea de sus clases, no ser\u00eda capaz de mantener un equilibrio entre la vida y la tarea. Y esa es la paradoja.<\/p>\n<p>Sus clases en Madrid eran buenas, y el estudiante aprendi\u00f3 mucho. Pero no aprendi\u00f3 tanto como hubiera podido si no hubiera tenido tanta tarea. A \u00e9l le gustaba patinar y hablar con sus amigos en el skatepark, y all\u00ed aprendi\u00f3 much\u00edsimo. En el aula, el estudiante aprend\u00eda a ser entendido. El aprend\u00eda palabras b\u00e1sicas y la estructura gramatical. En las calles, el estudiante aprend\u00eda las palabras necesarias. En los ejercicios de la tarea, se sent\u00eda como si fuera un robot, llenando espacios en blanco. Con sus amigos, se sent\u00eda como si tuviera que ser creativo, como si sus frases fueran m\u00e1s fluidas, sus palabras m\u00e1s naturales. A \u00e9l no se le daban bien sus clases en comparaci\u00f3n con las calles. Le molestaba perderse la tarea, aunque estaba aprendiendo mucho m\u00e1s de lo que podr\u00eda con ejercicios de libro.<\/p>\n<p>Finalmente, el estudiante decidi\u00f3 que el conocimiento es m\u00e1s valioso que las notas en sus clases. No le gustaba sacar bajas notas, pero preferir\u00eda florecer en lugar de aprender. Por eso, al final, el estudiante tuvo un viaje inolvidable. Aprendi\u00f3 mucho, conoci\u00f3 amigos nuevos, y viaj\u00f3 a otras ciudades de Espa\u00f1a. La \u00faltima sorpresa de su experiencia fue que no sac\u00f3 malas notas. Pues, por lo menos, no sac\u00f3 malas notas en las <em>dos <\/em>clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Un D\u00eda de Calor<\/span><\/strong> (AUTORA: <a href=\"https:\/\/sites.bu.edu\/madridenvivo\/mi-rincon\/sam\/\" title=\"Sam\" target=\"_blank\">Sam<\/a>)<\/p>\n<p>Era un d\u00eda caluroso en el barrio de Salamanca y por fin acab\u00e1bamos de terminar las clases de ese d\u00eda. No hab\u00eda una nube en el cielo y a las estudiantes les daba rabia caminar bajo el sol. Pero a las dos de la tarde dos chicas pensaban que ser\u00eda un buen d\u00eda para disfrutar de los botes en el Parque del Buen Retiro. Despu\u00e9s de viajar en el metro, llegaron al parque y fueron al lago para alquilar un bote. El agua parec\u00eda fresca y brillaba con el sol. Les gust\u00f3 que el bote estuviera un poco mojado por el agua fr\u00eda ya que ten\u00edan mucho calor. Una de las chicas, Magdalena, empez\u00f3 a remar en el bote mientras que la otra tomaba fotograf\u00edas. Aunque el lago est\u00e1 en una parte central del parque, en el agua se estaba tranquilo y relajado. Luego, Magdalena comenz\u00f3 a cansarse porque sent\u00eda demasiado calor y pidi\u00f3 a Carmen que remara un poco mientras beb\u00eda agua. Carmen tom\u00f3 los remos y empez\u00f3 a mover el bote. Pero en cuanto rem\u00f3 hacia la derecha del lago, comenz\u00f3 a sentir que los ojos se le volv\u00edan muy pesados tambi\u00e9n; estaba sudando y le molestaba mucho, as\u00ed que dej\u00f3 de remar.<\/p>\n<p>Magdalena alcanz\u00f3 su agua y el bote comenz\u00f3 a mecerse. De repente el bote dio una vuelta y las dos chicas cayeron en el lago. Hasta cinco minutos despu\u00e9s Carmen no abri\u00f3 los ojos y vio a un hombre joven de pie sobre ella quele preguntaba si estaba bien. Ella se sent\u00f3 lentamente y sinti\u00f3 su ropa mojada, se sent\u00eda bien y comenz\u00f3 a re\u00edrse. Despu\u00e9s al dirigir su mirada hacia Magdalena, vio que estaba haciendo lo mismo. Dos j\u00f3venes hab\u00edan sacado a las chicas fuera del agua y todo el mundo cerca del lago les preguntaba si se sent\u00edan bien. Las chicas respondieron que s\u00ed y se levantaron con la ayuda de los j\u00f3venes. Mientras las chicas se secaban comenzaron a hablar de cosas relacionadas con Madrid con los chicos que las ayudaron Despu\u00e9s de una corta conversaci\u00f3n, uno de los chicos dijo que la mejor cura despu\u00e9s de caer en un lago es una taza grande de chocolate caliente y churros. Las chicas se sonrieron la una a la otra y dejaron que sus nuevos amigos las guiaran a San Gin\u00e9s a tomar churros y chocolate. \u00a1Las hac\u00eda felices cambiar el sol caliente por los churros calientes!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos escrito ocho historias de ficci\u00f3n ambientadas en Madrid, \u00bfquieres leerlas? El Chico Misterioso (AUTORA: Sara) Hab\u00eda una vez una ni\u00f1a peque\u00f1a a quien le gustaba cantar. Viv\u00eda en Madrid y le encantaba cantar todos los d\u00edas, especialmente en la calle. 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